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Miércoles, 08 de Junio de 2011 10:34

¿Quién dijo ADIÓS?

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Texto y fotos: Karel Cruz Álvarez

Sagua la Grande, Villa Clara, junio 5 de 2011 (4:00 pm). Domingo de la Ascensión del Señor, finaliza la Pascua 2011, y como bello regalo, la Virgen Mambisa ha estado con nosotros los sagüeros por unos días que siempre recordaremos, porque en buen cubano “esto no se da dos veces en la misma vida”. La Eucaristía dominical a las 8:00 am en el templo de la Inmaculada Concepción estuvo concelebrada por Mons. Arturo González y el padre Pablo Butiegieg con la asistencia del diácono Delvis Mederos.

En la homilía, resumiendo tres jornadas de devoción mariana, nuestro Obispo habló de la

reflexión a la cual convida la presencia de la Virgen de la Caridad, “…entre tanta piedad popular se avizora un gran campo a cultivar pues se ha comprobado la fe que subyace en el pueblo, que son como ovejas sin pastor… e invita al compromiso porque ellos necesitan el anuncio de la Buena Nueva… pero esto solo es posible si tomamos conciencia de nuestra misión”. De este modo después de finalizar la misa no sin gran pesar fueron despidiéndose los sagüeros de la Caridad, que a las 9:45 de la mañana salió entre campanadas, flores y canciones con un día espléndido.

Vecinos de la calle Brito esperaban el paso de la Reina de Cuba y se realizó un breve alto; al igual sucedió en el Punto de Recogida de Pasaje hacia Santa Clara frente a un nutrido grupo que no menguaba en número. Las palabras sobran para expresar el sentimiento de cariño desbordado. De ese modo los sagüeros despedían a Cachita.

Camino a Sitiecito se visitó la cooperativa 26 de Julio, donde después del agasajo a los niños se le repartieron presentes y el Obispo reunió a todos los hombres, en una conversación jovial y dicharachera les invitó a rescatar esas sanas costumbres de los guajiros enseñadas por las generaciones precedentes de comer juntos en familia, de  bendecir la mesa, de tener una imagen de la Caridad bien colgada en la sala de la casa entre otras tradiciones que siempre identificaron a los campesinos cubanos. También fue obligada la parada en San Lorenzo pues otro grupo esperaba para ver a la Virgencita.

Sitiecito recibió cerca de las 11:15 am a la Virgen Mambisa en una apretada multitud que apenas dejaba circular a los vehículos. Tenía esta actitud un antecedente: el poblado está dedicado a la Virgen de la Caridad y esa es la imagen que se venera en su capilla. Tal es la devoción a la Virgen que la misa se celebró en el Círculo Social de la comunidad por no haber espacio suficiente en la capilla muy pequeña. Muchos acompañaron a la Imagen un buen trecho hasta llegar al parque y allí dijeron su adiós.

En la tarde por el Circuito Norte se recorrieron con rapidez los kilómetros que separaban a Sitiecito de la comunidad “La Rosita”.  Tremenda fiesta tenían preparada los vecinos del lugar, música y jolgorio para recibir a la Reina de Cuba en la plataforma adornada al efecto. Entre vivas, el Obispo bendijo a Yuraisy Guadarrama, niña de 8 años que quería ver a la Virgen y estaba operada de una lesión tumoral. Amenizaron la estancia jóvenes y las poetisas Isabel Rivero, Margarita Padín y Luisa Díaz que además de peticiones cantaron unas décimas. En esta ocasión se otorgaron los premios a un concurso de dibujo para niños que pintaran a la Virgen, correspondiendo los lauros a Odilay Torres y Sandra Gutiérrez de 7 y 9 años respectivamente; muy efusiva la despedida.

Se acercaba así el último trecho de recorrido en el municipio de Sagua la Grande. Rápida se dirigía al batey de Mariana para entregar allí a la Virgen de la Caridad a nuestros hermanos de Cifuentes. Cuando al filo de las 2:15 pm doblábamos la curva de los Chavianos sentíamos pesar por el poco tiempo transcurrido, pero seguridad de que una despedida no es triste, tan solo marca una pausa para un nuevo encuentro donde el Señor lo permita y la Caridad nos una. ¡Volveremos a verte Cachita!

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