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Parroquia del Espíritu Santo, Parroquial Mayor

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El templo de Espíritu Santo –Parroquial Mayor desde 1819- surgió a la vida juntamente con la villa en 1514 junto al río Tuinicú, en el lugar conocido por Pueblo Viejo.

En esa época, Fray Bartolomé de las Casas bautizó en la zona y fue en esta iglesia donde predicó el histórico “Sermón del Arrepentimiento”.

Al efectuarse el traslado de la población a orillas del Yayabo hacia 1520, fue trasladado el templo al terreno en que radica actualmente, siendo por muchos años un bohío de guano.
Fue en este humilde templo donde Pedro Salazar –compañero del alcalde Hernán López, asesinado por Vasco Porcallo de Figueroa, el más cruel de los encomenderos de aquella época- busca refugio, en medio de lo que puede haber sido el movimiento revolucionario inicial y más antiguo de América.

En 1545, el obispo Don Diego Sarmiento prescindió de visitar Trinidad, que se encontraba despoblada por haber pasado sus pocos habitantes a la villa de Sancti Spiritus, ordenando que los “ornamentos y otros bienes de la iglesia de Trinidad se trajeran a Sancti Spiritus”.

En 1612 la parroquia recibió la primera visita episcopal, hecha por el obispo Fray Alonso Enrique de Almendáriz, siendo iniciativa suya la construcción de un nuevo templo de mampostería.  El Gallo de Oro, donado por Don Pedro Pérez de Corcho, colocado en su altar mayor, data de estos tiempos. Según la tradición, procedía de un tesoro oculto hallado por un indio.

Corría el año 1665, cuando el Visitador General Don Manuel de la Vega y Mendoza ordenó que “se hiciera o mandara a venir de La Habana una pila bautismal”. En la Navidad de ese año, a causa de la primera invasión pirática, fueron robados de la iglesia “los vasos sagrados, los muebles preciosos y el gallo de oro”.  Posiblemente incendiaron parte del archivo eclesiástico.

El hospicio de Nuestra Señora de las Mercedes se fundó en el siglo XVII, regenteados por los Padres Mercedarios.

En 1680 se termina la construcción del templo actual, levantado en el mismo lugar que el anterior. La obra fue costeada con la ayuda del pueblo por el sargento mayor Don Ignacio de Valdivia y Almeida. Las paredes son de ladrillos, cal y canto y los techos de cedro, dejando anexo al templo, al sur del mismo, un espacio destinado a cementerio. Esta sería la cuarta edificación de la iglesia.

La capilla del Rosario, actual capilla del Santísimo fue costeada y dotada de bóveda familiar por el Capitán Don Pedro Pérez de Corcho, quien a su muerte en 1681, fue sepultado en ella.

En el ángulo sudoeste se encuentra la capilla de Humildad y Paciencia, en forma de polígono, la cual data de la última construcción del templo.

Según la leyenda, una tarde de 1698, encontrándose en oración el piadoso sacerdote espirituano Silvestre Alonso, se presentó a la puerta del templo un desconocido penitente vestido de tosco sayal. Acogido por el P. Silvestre se encerró en la capilla de Humildad y Paciencia, cubrió el arco con una tela tupida, recibiendo los alimentos por la ventanilla de la izquierda.

Un mes más tarde, se produjeron intensos fenómenos atmosféricos y el río amenazaba inundar la población. El templo se veía envuelto en una luz intensa. Cuando esta desapareció los fieles se dirigieron a la iglesia, el tupido velo del arco de la capilla, que en la actualidad vemos, se había rasgado, y el peregrino había desaparecido. En su lugar se encontraba la imagen del Cristo que hoy se venera.

Entre 1680 y 1764 se comenzó a construir la torre de la Iglesia Mayor. En 1771, se coloca el reloj. Era en aquel momento, quizás, el mayor templo del país. En este templo parroquial Federico Capdevila, defensor de los estudiantes de Medicina, contrajo matrimonio.


En 1700 se funda el Hospicio de Jesús Nazareno y hacia 1760 el maestro Raimundo de Pisa abre la primera escuela para varones; en 1790 se funda por Salvadora Reguera y María Luisa Valdivia, la primera escuela para hembras.

El P. Gregorio Quintero Ulloa (1798-1861) ejerció una gran labor espiritual, social y cultural en medio de un pueblo a cuyo progreso vivió entregado. En 1831 fundó el Hospital de Paula para mujeres. También es obra suya y muy importante el Teatro Principal.

En 1843 se deterioró la torre de la iglesia por la caída de un rayo. En 1850 fue reparada, influyendo en esta obra Don Antonio Sobral, gobernante de la Isla. Se destruyó la alta cúpula y por último, a menos altura, se construyó sobre la torre la que actualmente le sirve de remate.

El Padre José B. de Ortigueira desde el año 1833 estuvo al frente de la primera escuela oficial: “Escuela Patriótica Lancasteriana”, en cuyas aulas se formaron numerosos patriotas.

En los últimos años del siglo XIX se funda el asilo de Ancianos Desamparados, dirigido por las Hermanitas de los Pobres.

Desde finales del siglo pasado comienzan a fundarse en Sancti Spiritus, instituciones docentes, entre ellos: Colegio de los Jesuitas (1862), Colegio de la Natividad de los Hermanos de la Salle (1907), Colegio del Apostolado del Sagrado Corazón (1915) y los dos Colegios de las Hermanas Salesianas (años 30)

El Padre Donato Cavero, escribió la primera “Vida cristiana” en 1962 como boletín parroquial de esta comunidad. Al año siguiente se convertiría en nacional. En la década de los 70 se volvió a restaurar el templo.
Last modified on Domingo, 03 de Marzo de 2013 22:43

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