joomla templates

Viernes, 31 de Agosto de 2012 18:20

Lo urgente y lo importante

Rate this item
(0 votos)
Maykel y su familia Maykel y su familia

Estamos tan ocupados llevando a cabo lo que creemos que es lo urgente que no tenemos tiempo para hacer lo importante, con estas palabras de Confucio comienzo este testimonio de mi vida cristiana.

He nacido en una familia de grandes valores humanos pero no fundamentados en los valores y en la fe cristiana que son realmente los más importantes. La práctica religiosa en mi familia desagraciadamente se ha dejado en el olvido por falta de práctica, por presión social o miedo.

No fui bautizado de pequeño como mi hermano que nació a inicios de la década de los setenta, yo en cambio nací a finales de esa misma década y la situación con relación a manifestar ciertas creencias religiosas podría perjudicarnos en la sociedad.

Mi madre de pequeña visitaba la iglesia y recibió los sacramentos de iniciación cristiana, pero cuando las cosas fueron cambiando se fue quedando la fe solo en el recuerdo. Siempre yo me preguntaba de pequeño, porque en la escuela señalaban miraban diferente a los muchachos que iban a la iglesia; y sin embargo, estos para mi eran los mejores estudiantes y los más educados.

El señor escribe en líneas rectas sobre renglones torcidos, cuando cumplí trece años, repentinamente murió mi padre y comencé a preguntarme sobre la existencia humana y la vida después de la muerte. Por invitación de unos amigos asistí a la Iglesia y allí; aquellos mismos, que habían sido mis compañeros de escuela primaria me recibieron con alegría, diciéndome que esperaban por mí hacia mucho tiempo. Desde ese momento todo en mi vida cambio, fui conociendo quien es Jesús de Nazaret y experimentando el cambio que se experimenta cuando uno se encuentra con Él, con su palabra y como uno es capaz de integrar a una comunidad, y sentirla como la familia que se reúne para compartir con el padre en común.

He vivido mi juventud como un joven más, con ilusiones, esperanzas, he pasado trabajos, carencias como los demás cubanos, pero con la diferencia de que se que tengo un Dios en quien confiar, y con el no debo temer a nada ni a nadie, pues el siempre esta junto a mi. Soy feliz de haber conocido al Señor y a su iglesia. Doy gracias a El por el regalo de la Fe, por mostrárseme en una sociedad donde se le ha intentado ocultar, y muchos desconocen los valores del Evangelio, pero donde el se sigue manifestando porque El es luz sin tiniebla alguna 1Jn 1,5.

Este testimonio fue escrito por el seminarista Maikel Águila Moya en el año 2009, cuando cursaba el II año de Teología. Fue ordenado sacerdote el 11 de agosto de 2012.

Last modified on Martes, 26 de Febrero de 2013 23:29

Escribir un comentario